Rocío Nahle baja la presión a Odebrecht en la primera junta de gabinete de AMLO


2018-07-04  | 
|  Compartir en:

“Habrá que analizarlo”, así respondió Rocío Nahle, la próxima secretaria de Energía designada por el presidente electo Andrés Manuel López Obrador (AMLO), sobre el caso Odebrecht y específicamente Etileno XXI, antes de entrar a la primera junta del que será el nuevo gabinete del Poder Ejecutivo. Como diputada, Rocío Nahle, exigió en 2017 castigo para los responsables de la firma del contrato Etileno XXI, entre Braskem -filial de Odebrecht-, la mexicana Grupo Idesa y Petróleos Mexicanos (Pemex).

AMLO en su discurso de victoria afirmó “Los contratos del sector energético suscritos con particulares serán revisados para prevenir actos de corrupción o ilegalidad. Si encontráramos anomalías que afecten el interés nacional, se acudirá al Congreso de la Unión, a tribunales nacionales e internacionales; es decir, siempre nos conduciremos por la vía legal. No actuaremos de manera arbitraria ni habrá confiscación o expropiación de bienes”.

El contrato de Etileno XXI fue publicado por Pemex el 5 de abril de 2017, después de que se viera presionada por las acusaciones de soborno por parte de Odebrecht; sin embargo, la mayoría del contrato estaba testado. La alianza Méxicoleaks recibió el contrato sin testar, primero analizó el documento y encontró que el aun presidente Enrique Peña Nieto cambió la Ley para favorecer a Odebrecht y ahora publica un facsímil con toda la información.

Odebrecht forma parte de la investigación mayor Lava Jato en Brasil. En 2016 se encendieron las alarmas cuando desde el Departamento de Justicia de Estados Unidos se hizo del conocimiento público la red de corrupción y sobornos que instrumentó la empresa Odebrecht en por lo menos 12 países de América Latina y África. Entre ellos, México, el único país, además de Venezuela, que no ha enjuiciado a nadie.

El tema de Etileno XXI fue una bandera para Rocío Nahle mientras era diputada. El mismo día que Pemex dio a conocer el contrato testado, Nahle García se pronunció a favor de que los contratos con Odebrecht fueran rescindidos en caso de corrupción. Ahora será ella la encargada de revisar las inversiones de la empresa brasileña en México, entre ellas Etileno XXI, las refinerías de Minatitlán, Tula y Salamanca, además de su participación en la construcción del gasoducto Los Ramones.

Quedan diligencias pendientes por parte de la justicia mexicana para resolver las responsabilidades de cómo Odebrecht se hizo de negocios en el país, así como los funcionarios y empresarios involucrados. Estos son algunos hechos dentro del caso que el gobierno entrante de AMLO tendrá que resolver.

Etileno XXI, el peor negocio

El proyecto más grande de Odebrecht en México es la planta de Etileno XXI. El contrato, firmado el 19 de febrero de 2010 se instrumentó para que Pemex vendiera etano a Braskem-Idesa, ésta lo transformara en etileno y lo vendiera de regreso a Pemex, a un precio que favorece a la empresa privada. Hasta la fecha, Etileno XXI ha representado pérdidas por 1,900 millones de pesos, según la Auditoría Superior de la Federación.

Además, como parte del contrato, el gobierno mexicano, encabezado en ese entonces por Felipe Calderón -quien tuvo reuniones con el presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, para cerrar el trato para Etileno XXI4, se comprometió a subir los aranceles para favorecer la producción de etano de Braskem5. Peña Nieto en 2016 promulgó el decreto arancelario. El contrato fue avalado por José Antonio Meade Kuribreña como secretario de Energía y presidente del Consejo de Administración de Pemex en el sexenio calderonista, ignorando advertencias del daño que causaría a la economía mexicana.

A raíz de las investigaciones de la alianza Méxicoleaks sobre el papel de Peña Nieto y de Meade para la realización del contrato Etileno XXI, la Coalición por México al Frente, que postuló a Ricardo Anaya para presidente, presentó una demanda penal en contra de ambos funcionarios priistas. Este tema tendrá que ser resuelto por el gobierno de AMLO.

Por su parte, el equipo de Meade acusó a AMLO de tener relaciones con Idesa, pues Javier Jiménez Espriú, colaborador del líder del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), es yerno del fallecido fundador de Idesa, Pascual Gutiérrez Roldán. López Obrador refrendó en su discurso post-elecciones que incluso se castigará a “compañeros de lucha, funcionarios, amigos o familiares”.

Facsimil Contrato by MéxicoLeaks on Scribd

Sobre las acusaciones entre partidos, la alianza Braskem-Idesa respondió con un desplegado. En dicho documento, la corporación se declara necesaria para “El desarrollo petroquímico del país” y argumenta que existía una deficiencia en la materia que databa desde el 2000. Además se deslindan de las operaciones que tiene Odebrecht en México argumentando que ellos poseen su propio gobierno corporativo y niegan la existencia de un costo preferencial de etanol para su empresa.

Idesa, la vieja aliada

Si bien el nombre más sonado en el consorcio Braskem-Idesa es el de la primera empresa, por su lazo con Odebrecht, Grupo Idesa no es nueva en su relación con el gobierno mexicano. Etileno XXI se constituyó con la alianza del 75% de las acciones para Braskem y el 25% restante para Idesa.

Grupo Idesa es una empresa privada que participa en negocios dentro del sector energético mexicano desde hace décadas. Principalmente extracción de hidrocarburos y fracking. Uno de los socios de Idesa y Braskem en Etileno XXI, es el magnate Carlos Slim, quien a través del Grupo Financiero Inbursa mantiene inversiones en esta empresa. Los negocios de energía con Felipe Calderón, continuaron con Enrique Peña Nieto.

Idesa y el gobierno federal comenzaron a colaborar en el 2009 durante el Foro Estratégico Empresarial México–Brasil, cuando el entonces secretario de energía, Gerardo Ruíz Mateos, dijo que México tenía el firme compromiso con la integración económica de ambas naciones. El escándalo binacional dio como resultado que las empresas fueran analizadas, tanto por defensores ambientales como por académicos y especialistas energéticos.

En el informe titulado “Desafíos de un megaproyecto” emitido por la Cámara de Comercio y del que RindeCuentas posee una copia, se revela que Braskem no sólo comparte capital con Odebrecht, sino también con la brasileña Petrobras, involucrada en la operación Lava Jato, considerada como la operación más grande contra la corrupción política en Brasil donde decenas de políticos, funcionarios y empresarios están acusados de haber participado en una red fraudulenta en torno a la petrolera semiestatal Petrobras.

Los funcionarios indagados por las investigaciones en contra de Odebrecht de la primera gestión del Ejecutivo, son Jordy Herrera Flores, exdirector de Pemex Gas y Petroquímica básica; Ian Malo Bolívar, su entonces coordinador de asesores; y el ex director de Pemex, Juan José Suárez Coppel. En el momento de la firma del contrato de Etileno XXI, Petrobras tenía el 47% del capital de Braskem.

Slim, Salinas Pliego y Niño de Rivera en Lava Jato

Aunque Odebrecht fue el caso de mayor corrupción que alcanzó a México dentro de Lava Jato, hay otros temas dentro de la investigación brasileña que también involucraron al país y que pasaron desapercibidas. AMLO tendrá que volver a mirar hacia ellas para dar solución a las consecuencias de la corrupción binacional.

La justicia brasileña en 2015 llamó a declarar a los empresarios Carlos Slim Helú, presidente de América Móvil; Ricardo Salinas Pliego, fundador de Grupo Salinas; y Luis Niño de Rivera, vicepresidente de Banco Azteca. La Procuraduría General de la República (PGR) en México desestimó la petición del Ministerio Público de Brasil y negó la ayuda para buscar los testimonios de los tres magnates.

La razón por la que Brasil pidió sus testimonios es que los empresarios mexicanos tuvieron negocios con José Dirceu, ministro de Casa Civil de 2003 a 2005, durante la presidencia de Luiz Inácio “Lula” da Silva y condenado a 32 años de prisión por corrupción y lavado de dinero. Banco Azteca enfrentó acusaciones de que en Brasil su sistema de “Guardadito” era usado para lavar dinero, además de que sus negocios con Dirceu no fueron reportados al sistema fiscal brasileño.

Lozoya libre

Derivado del conflicto con Odebrecht, la Procuraduría General de la República (PGR) comenzó con sus propias indagatorias. Uno de los principales objetivos de dicha investigación era el de esclarecer acusaciones en contra de Emilio Lozoya Austin, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), por enriquecimiento ilícito y cohecho.

A pesar de ello, gracias al fallo de Sandra Leticia Robledo Magaña, jueza primera de distrito en Amparo Penal de la Ciudad de México (CDMX), se ordenó a la PGR no detener a Lozoya Austin justo cuando un tribunal colegiado había conseguido la declaración de Luis Alberto de Meneses Weyll, director de Odebrecht en México, que confesó haber dado a Emilio Lozoya el dinero como pago por la ayuda para conseguir contratos de Pemex.

Según las declaraciones del trabajador de Odebrecht en México, éste se reuniría con Lozoya en la Ciudad de México para decirle que le darían 4 millones de dólares “Para reconocer la atención que nos había dedicado en los últimos años. Él (Lozoya) estuvo de acuerdo, no puso ninguna objeción”, denunció.

Lozoya fue designado director de Petróleos Mexicanos, en 2012, cargo que ocupó hasta febrero de 2016; De Meneses Weyll, fue director de Odebrecht en México entre 2010 y 2017, periodo en el que obtuvo contratos del gobierno federal, principalmente en Pemex. Este caso también sigue en total impunidad. Sólo con Meneses Weyll, Odebrecht recibió 85 contratos para las refinerías Minatitlán, Tula y Salamanca; dos contratos en Veracruz -además del de Etileno XXI, para el río La Antigua y la presa multipropósitos; un contrato para la construcción del gasoducto Los Ramones II Norte; y un contrato más para la construcción del gasoducto Quetzal.

__

Historia de Claudia Ocaranza y Ricardo Balderas; editada por Eduard Martín-Borregón.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *