La élite empresarial y la economía nacional en México: un análisis de caso del entrecruzamiento corporativo


2014-11-28  | 
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El presente estudio tiene como propósito exhibir la alta concentración de poder y riqueza que aqueja a México y uno de los mecanismos en que opera dicho fenómeno: el entrecruzamiento corporativo, es decir, las interconexiones entre empresas y empresarios a través de los consejos de administración. La importancia de observar la composición y funcionamiento de dichos consejos radica en que son el último tomador de decisiones dentro de una empresa. Quienes tienen deciden sobre los destinos de grandes capitales empresariales tienen una influencia directa sobre la economía y la política económica nacional.
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INTRODUCCIÓN

El presente estudio tiene como propósito exhibir la alta concentración de poder y riqueza que aqueja a México y uno de los mecanismos en que opera dicho fenómeno: el entrecruzamiento corporativo. El estudio de caso más ilustrativo es el del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios (CMHN), la asociación empresarial más importante del país, y la posición de sus miembros dentro de la red corporativa mexicana. Considerando que México es uno de los países con peor distribución del ingreso del mundo, es sumamente ilustrativo observar el comportamiento de las élites empresariales. Según un informe publicado por el think tank WealthInsight en 2013, los millonarios mexicanos poseían 736 mil millones de dólares en su conjunto.

Esto significa que 1.2% de los mexicanos concentra 43% de la riqueza total individual del país1. Si además observamos al grupo de los 35 empresarios más ricos de México publicado por la Revista Forbes el 16 de diciembre de 2013, 12 de ellos (figurando ya sea en forma individual o como parte de una fortuna familiar) son miembros del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios. Pero además de estudiar la concentración de la riqueza, es fundamental analizar cómo este colectivo empresarial ejerce su poder.

A modo de ejemplo, todos los años el CMHN se reúne con el Presidente de la República a anunciar la inversión que el conjunto de empresarios representados en dicho organismo prevé realizar. Para el año 2013, el compromiso fue de invertir 27 mil millones de dólares principalmente en sectores de minería, telecomunicaciones y productos al consumidor, entre otros2. Es en este contexto donde se inserta el trabajo presentado a continuación. Para cumplir con el propósito planteado, se introducirán algunos conceptos fundamentales, se realizará un análisis de redes sociales de los integrantes del CMHN dentro de la red de empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), se propondrá una hipótesis acerca de la influencia de este grupo sobre la economía nacional mediante el cálculo de su injerencia sobre el Producto Interno Bruto (PIB) y finalmente se presentarán algunas reflexiones en torno a la élite empresarial en el panorama de desigualdad existente en México.

ANTECEDENTES

En el año 2011, la organización Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación (PODER) realizó una investigación innovadora, utilizando por primera vez el análisis de redes sociales (ARS) para estudiar el comportamiento de los empresarios miembros del CMHN. Esta herramienta analítica proveniente de las matemáticas ha sido aplicada a las ciencias sociales, permitiéndonos comprender cómo se vinculan ciertos actores dentro de una red de relaciones. En el ARS, la membrecía a una organización o la participación en un evento en particular crea una serie de vínculos sociales. Esta afiliación generalmente representa un conjunto de responsabilidades similares o intereses compartidos, por lo cual se asume que existe una mayor probabilidad de interacción entre los actores que participan en dicho evento. Es por esto que la exploración de este tipo de círculos sociales da lugar a lo que en ARS se conoce como una red de afiliación.

Debido a que las afiliaciones son arreglos institucionales que implican relaciones entre personas y organizaciones, y que las instituciones son los elementos que dan forma a la estructura social, la exploración de este tipo de redes resulta de mucha utilidad para entender a una comunidad o sociedad en su conjunto. El análisis publicado por PODER en el año 2011 estudió la intersección de dos círculos sociales particulares: el de la red corporativa mexicana del año 2009 (RCM2009), conformada por las empresas emisoras de la BMV, y el del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, buscando establecer la importancia e influencia de éste último en la economía nacional. Se decidió estudiar el CMHN porque es la asociación abarcativa empresarial más importante del país, desde su fundación en 1962. Para mayor información sobre el CMHN, incluyendo una discusión histórica-teórica, favor de referirse al estudio “El Consejo Mexicano de Hombres de Negocios: La política de negocios, las élites y la toma de decisiones en México”, hecho en agosto del 2013, publicado por PODER en la plataforma Quién es Quién Wiki (www.rindecuentas.org). El presente análisis retoma dicho objetivo, con datos actualizados al año 2013, insertándolo en el contexto de la enorme desigualdad en la que vive México producto de una altísima concentración de la riqueza en manos de unos pocos.

CONCEPTOS PRINCIPALES

El Análisis de Redes Sociales y su interpretación

El análisis de redes sociales incorpora una perspectiva de estudio formal en las ciencias del comportamiento humano. Esta formalización se apoya en la teoría de grafos, proveniente de las matemáticas. Un grafo incluye nodos y aristas; si consideramos que los nodos representan actores (individuos u organizaciones) y las aristas sus relaciones, entonces un grafo puede representar un conjunto de individuos junto con un conjunto de vínculos que los unen. La aplicación de un modelo matemático a un grupo social nos permite referirnos a las propiedades de la estructura social de una manera más precisa[Jung, N.I. y Alejandro A. Ruíz León, Visualización con Pajek, (México: Laboratorio de Redes, IIMAS, UNAM, Mayo 2013).].

A decir de Luis Sanz Menéndez “La asunción básica del análisis de redes es que la explicación de los fenómenos sociales mejoraría analizando las relaciones entre actores”3. El ARS resulta muy útil para analizar las formas en que individuos u organizaciones se conectan, lo cual nos da como resultado una estructura general de la red y la posición de dichos actores dentro de la misma. Así, se puede comprender cómo es la estructura social subyacente, en este caso, al poder. Desde el campo del ARS se argumenta que organizaciones o eventos que comparten miembros tienden a estar más estrechamente vinculados, dado que en esa estructura los individuos se comunican, intercambian y colaboran. Es posible relacionar este argumento con la teoría de élites4, que nos da herramientas para comprender cómo se comportan dichos actores dentro de una sociedad, incluyendo las élites empresariales. Una de los campos de estudio de esta teoría se centra en las élites de poder, introducido principalmente por C. Wright Mills en su obra “La élite del poder” de 1956. Un componente importante de esta teoría es el asunto de la cohesión de las élites, en el cual se define como esencial la cantidad de intercambios entre los actores que forman parte de cierta estructura de poder, ya que en estos intercambios radica el potencial para dicha cohesión. Dicho de otro modo, los espacios compartidos por los miembros de las élites – formales o informales – juegan un rol fundamental en el funcionamiento de las mismas.

Si lo miramos específicamente en el fenómeno del entrecruzamiento corporativo, es decir, que empresas compartan miembros en sus consejos de administración, resulta claro que éste es un mecanismo que permite conservar de alguna manera la cohesión de las élites dado que son espacios donde los actores se encuentran, se comunican, intercambian información y colaboran. Aplicar entonces un ARS en este caso nos ayuda a comprender cómo funciona el sector privado en México y cuál es la estructura social subyacente, en este caso, al gobierno corporativo de un buen número de empresas.

Gobierno corporativo en México5

Es pertinente conocer, por tanto, las regulaciones vigentes sobre gobierno corporativo en México. En el año 2006 se publicó la nueva Ley del Mercado de Valores (LMV) así como una versión revisada y actualizada del Código de Mejores Prácticas de Gobierno Corporativo, que buscaba incorporar el contenido del código previo de 1999 junto a una serie de estándares internacionales en la materia para acercar a México a la construcción de un marco jurídico y reglamentario en armonía con las tendencias internacionales. Un punto de partida importante para observar la evolución del marco de gobierno corporativo mexicano es el Reporte sobre los Estándares y Códigos realizado en el año 2003 por el Banco Mundial (BM), en el cual se evalúa la observancia mexicana de los principios de gobierno corporativo establecidos por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

De acuerdo a este reporte, México ha realizado importantes progresos en cuanto al establecimiento de una estructura reglamentaria y una cultura de buen gobierno corporativo, sin embargo, aún existen en la cotidianeidad del sector privado prácticas corporativas que difieren de un marco efectivo y una falta de cumplimiento con aquello que ya está reglamentado. El progreso real del país en esta materia necesita atender a dos problemas fundamentales: el grado de concentración en la propiedad y las estructuras de control de muchas de las empresas mexicanas. Aún cuando la nueva LMV explícitamente fortalece las responsabilidades de los consejeros y las juntas directivas de las empresas emisoras, atiende a la protección de los accionistas minoritarios y enfatiza la necesidad de independencia de las juntas frente a los accionistas con mayor control, la realidad caracterizada por la concentración en la propiedad, el entrecruzamiento de mesas directivas, el uso inadecuado de información privilegiada y en general una mala protección de los inversionistas pequeños limita estas conquistas reglamentarias “al papel”.

Aún pasados 10 años desde dicho informe del Banco Mundial, se puede ver claramente que los avances efectivos en esta materia continúan siendo limitados. En su reporte del año 2014, la OCDE describe la estructura prevalente de los consejos de administración de las empresas emisoras de la BMV de la siguiente forma: “Dada la gran integración y estructura de grupos familiares en el mercado mexicano, es común observar que los directores tienen un lugar para tomar decisiones o participar en más de una compañía dentro del grupo. Aunque algunos directores no ejecutivos provienen de fuera de la estructura de la compañía, su grado de independencia es bajo por la estructura corporativa caracterizada como grupos familiares. Es común que las juntas directivas de empresas con accionistas cruzados intercambien sus posiciones. El 61% de los directores ejecutivos (CEOs por sus siglas en inglés) en las empresas emisoras son accionistas”6.

Como se observa en esta descripción, en México, las empresas más grandes se han organizado como conglomerados controlados por familias o bien consisten en compañías tenedoras que invierten en otras empresas caracterizadas por una integración vertical. Las participaciones accionarias cruzadas entre firmas y al intercambio de posiciones en sus juntas directivas generan entrecruzamientos corporativos. Son precisamente estas áreas de composición de las mesas directivas, independencia del comité de auditoría, existencia de comités de compensación y evaluación, así como la transparencia en los esquemas de compensación para ejecutivos, donde los principios generales de gobierno corporativo se observan en menor grado. La nueva LMV eleva algunas de las provisiones de estos principios a nivel de ley, sin embargo, el cambio estructural es muy lento. El marco jurídico mexicano propio para el gobierno corporativo se fundamenta en el derecho civil, principalmente en la Ley General de Sociedades Mercantiles (LGSM) y en la LMV.

La primera entró en vigor en 1934 y la última enmienda que tuvo fue en el año 1996. En ella se establecen las estructuras y formas básicas de compañías, así como los derechos de sus accionistas. La segunda se limita a regular el mercado de valores y a las compañías que cotizan públicamente en él. Como legislación fue introducida en 1975, con modificaciones importantes en el 2001 y finalmente en el año 2006 se creó un nuevo marco regulatorio para el mercado de valores mexicano.

Este cambio radical alteró tres aspectos de manera importante: expandió la autoridad del órgano regulatorio y supervisor, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV); introdujo cambios en las exigencias de prácticas de gobierno corporativo para las empresas emisoras; y creó dos nuevos vehículos corporativos diseñados para facilitar la habilidad de pequeñas y medianas empresas para atraer capital y hacer la transición hacia un estatus de empresa emisora. Una mejoría considerable del nuevo marco regulatorio del mercado de valores mexicano es el esfuerzo por reglamentar y mejorar las exigencias en materia de transparencia y disponibilidad de la información, así como los derechos de los accionistas minoritarios.

Adicionalmente, reconoce y clarifica cuáles son los deberes y las responsabilidades de la junta directiva, así como de los principales ejecutivos de las compañías que cotizan en la BMV. Dentro de la estructura de la empresa, ahora es obligatorio crear al menos un comité que actúe como comité auditor y un comité de prácticas corporativas, mismos que se deben constituir exclusivamente de consejeros independientes. También, según lo determinado por la nueva LMV, la junta directiva debe estar compuesta por al menos un 25 por ciento de consejeros independientes. El mercado de valores mexicano sigue siendo pequeño y no representa una fuente primaria de financiamiento para la mayoría de las empresas que cotizan en él.

Actualmente el número de empresas registradas como emisoras en la Bolsa Mexicana de Valores asciende a 1427. El valor de capitalización de la BMV ha crecido de 104 mil millones de dólares en diciembre de 2002 a 1,158 mil millones de dólares a diciembre de 2013, según datos reportados por la propia Bolsa. Para entender mejor el marco jurídico que reglamenta el gobierno corporativo, a continuación se presenta la Tabla 1 (descargar tabla en archivo adjunto).

Red Corporativa Mexicana

La Red Corporativa Mexicana (RCM) es el conjunto de empresas emisoras que cotizan en la BMV y sus consejeros, a partir de la información presentada por las mismas bajo los requerimientos de transparencia establecidos en la Ley del Mercado de Valores (LMV). Actualmente, la RCM se compone de 142 empresas y de 1,459 asientos en los consejos de administración. Dentro de dichos asientos hay 172 consejeros múltiples, es decir casi un 12% del total de consejeros de las empresas que cotizan en laBolsa Mexicana de Valores.

Un consejero múltiple es aquel que comparte un puesto directivo en dos o más juntas, creando un entrecruzamiento de firmas corporativas. Estos vínculos se asumen como canales de comunicación o de transferencia de recursos con implicaciones en el ejercicio del poder, particularmente en los casos en los que este tipo de consejeros tiene a su cargo funciones ejecutivas que le permiten coordinar los procesos de toma de decisiones en varias empresas y así tener injerencia sobre grandes secciones de la economía nacional.

El estudio de los entrecruzamientos corporativos se utiliza también para evaluar el cumplimiento con los reglamentos nacionales o las mejores prácticas de gobierno corporativo, y esto a su vez como indicador de la salud de los mercados financieros y la economía nacional. Si bien estas listas de consejeros no nos indican de manera precisa quién interactúa con quién o cómo se comunican entre sí, la presunción de la presencia de un vínculo directo parece razonable cuando consideramos que estos actores son colectivamente responsables por el éxito financiero de la corporación a su cargo, y que para ello es preciso mantener reuniones periódicas y contactos frecuentes.

Como se mencionó en la sección 3.1, el ARS proporciona elementos muy sólidos para fundamentar este tipo de análisis. Del mismo modo, los cruces entre los miembros del CMHN dentro de la RCM nos permiten inferir la influencia de este grupo, ya no sólo por su pertenencia a una grupo empresarial de élite con poder económico y político, sino también por su incidencia real sobre la economía del país a través de su presencia en los consejos de administración de múltiples empresas.

El Consejo Mexicano de Hombres de Negocios8

El CMHN es una asociación empresarial que debido a su exclusiva membrecía, concentra un gran poder económico y consecuentemente una importante capacidad como grupo de presión frente al sector público. La Dra. Alicia Ortiz Rivera9, quien tuviera acceso privilegiado a la documentación de uno de los miembros fundadores del mismo, el Sr. Juan Sánchez Navarro, a finales de la década de los noventa, caracterizó al CMHN como un órgano de acción política empresarial poseedor de un importante poder de interlocución con las más altas esferas del poder político nacional, con una considerable injerencia en la política pública. Adicionalmente, le describe como un elemento que subordina al resto de la estructura de representación empresarial permitiendo la acción coordinada del sector y determinando su papel político.

Sin embargo, una de las conclusiones más importantes de esta investigadora es que la capacidad de influencia de este grupo depende de las circunstancias políticas y sociales, por lo cual su estudio en cualquier momento histórico demanda un análisis de la coyuntura nacional e internacional que permita contextualizar y analizar el alcance de sus acciones. Como la Dra. Ortiz Rivera afirma, el CMHN surge de la necesidad del sector de buscar nuevas formas de acción y representación alternativas frente a un conjunto de organizaciones empresariales propias del esquema corporativista y consecuentemente subordinadas a la voluntad gubernamental. Su creación se dio en el año de 1962 bajo el liderazgo del empresario Bruno Pagliai, Presidente del Consejo de Administración de Tubos de Acero de México, S.A., y a sugerencia del ex presidente Miguel Alemán Valdez (1946-52), en una época en la cual la conducción de la política pública comenzaba a dirigir a la nación hacia un mayor intervencionismo estatal en la economía nacional, afectando directamente los intereses del sector privado.

Después de que el presidente Adolfo López Mateos (1958-64) apoyara abiertamente a la revolución cubana, los empresarios consideraron necesario organizarse para diseñar estrategias de acción que les permitiera proyectar una imagen positiva de México en el exterior, orientada principalmente a garantizar a los inversionistas (estadounidenses) que el país seguía siendo una opción viable para invertir. Su surgimiento como grupo modificó de manera interesante el orden de subordinación del sector privado que había sido impuesto por la construcción posrevolucionaria, dando origen a una asociación civil sui generis de la iniciativa privada cuya operación se fundamentaba entonces, y ahora, en las relaciones de cercanía de sus miembros. Casi todos los análisis académicos referentes a este grupo le conceptualizan como una organización de élite, idea que implica el concepto de estratificación social y permite definir la presencia de un interés social detrás del actuar del CMHN.

Adicionalmente, se ha tratado de determinar el grado de influencia que sus miembros ejercen sobre la estructura gubernamental del país, particularmente en el proceso de toma de decisiones ejecutivas del más alto nivel. Sin embargo, la informalidad y la opacidad de su operación complican en extremo el poder realizar una investigación sistemática sobre su alcance. Desde sus orígenes hasta la década de los setenta, como varios académicos del tema hacen notar, el CMHN actuaba en estrecha colaboración con el gobierno y aceptaba el presidencialismo del Partido Revolucionario Institucional (PRI), reconociendo la importancia de la estabilidad proporcionada por esta configuración política como un elemento fundamental para el desarrollo nacional. Sin embargo, el objetivo fundacional, así como su grado de “institucionalización” y el contexto histórico del momento, situaban su campo de acción lejos de los asuntos de política interna.

En la medida en la cual el CMHN se formalizó durante la presidencia de José López Portillo (1976-82) y comenzó a atender en mayor grado a estos asuntos, reafirmando su razón de ser más como un grupo de presión política que como un grupo de promoción hacia el exterior, comenzó a entrar en conflicto con el gobierno. La institucionalización, por así llamarlo, del CMHN aun cuando se concretó durante este sexenio, se fundamentó en varios acontecimientos que venían presentándose desde la administración de Luis Echeverría (1970-76) y funcionaban como indicadores de un clima de confrontación entre el gobierno y el sector privado.

En primera instancia, persistía la inseguridad jurídica respecto a la tenencia de la tierra, situación que impedía a los empresarios realizar inversiones en este espacio. Por otro lado, el sector privado consideraba necesario frenar la ampliación de la presencia estatal en campos de acción propios de la iniciativa privada para que éstos pudieran operar de forma eficaz. Adicionalmente, el gobierno implementaba la política oficial de precios, así como una serie de subsidios que desincentivaban la inversión privada nacional y extranjera en el país. La organización del CMHN en este contexto fue más una reacción que les permitiera organizarse como sector y actuar coordinadamente en la defensa de sus intereses particulares, articulando así su influencia política en el sistema. Desde este momento de reconfiguración del actuar empresarial hasta la actualidad, los empresarios han sido actores políticos con un gran peso en el proceso de toma de decisiones nacionales. Tanto la Dra. Ortiz Rivera10 como el Dr. Carlos Alba Vega11 presentan análisis profundos sobre el impacto del actuar del CMHN en momentos críticos para México. Ejemplos de estos son la nacionalización bancaria en 1982, la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994, la transición política del año 2000 y la crisis electoral del año 2006.

Pero, ¿cuál es la situación actual del CMHN? Desafortunadamente se tiene poca información actualizada y verificable a este respecto. Incluso producir una lista viable de sus miembros demanda un importante trabajo de especulación, ya que los datos se encuentran segregados y han sido revelados con cuentagotas. El equipo de PODER realizó una búsqueda minuciosa, tomando listas parciales que han sido reveladas a lo largo de los años a través de comunicados de prensa y trabajos académicos y periodísticos, e incluso haciendo solicitudes de transparencia. No obstante, es conocido que la cara pública de esta asociación es su presidente, el empresario Claudio X. González Laporte.

Durante los últimos años, el CMHN ha concentrado sus acciones públicas en temas de recursos humanos, educación, evaluación del gasto público, desarrollo de la pequeña y mediana empresa, entre otros, así como en el cabildeo en el Congreso de la Unión interesado principalmente en las leyes de competencia, fiscales y el marco para las asociaciones público-privadas. Han visto con buenos ojos las reformas impulsadas en el año 2013 por el Ejecutivo Federal12. Discursivamente, el CMHN se ha convertido en un órgano más activo y proactivo cuya labor está orientada hacia el fomento de la inversión privada y del crecimiento nacional.

ANÁLISIS DE REDES SOCIALES

Presencia de los miembros del CMHN en la RCM en 2013

Entrelazamiento corporativo

En la figura 1 (dar clic en la imagen) podemos observar los vínculos entre los miembros del CMHN y las empresas en las cuales tienen asientos en los consejos de administración. Los nodos de forma circular representan a los empresarios: los de color azul son aquellos que sí tienen presencia en la RCM2013 (son consejeros de una o más empresas que cotizan en la BMV – 37 de los 46 miembros del CMHN) y los de color amarillo son aquellos que no tienen presencia en la RCM2013 (tienen vínculos solamente con empresas privadas). Los nodos cuadrados representan a las empresas: los verdes son empresas públicas (emisoras de la BMV en 2013) y los morados son las empresas privadas representadas en el CMHN.

El nodo en forma de rombo de color café representa al CMHN, al cual todos los actores presentes en esta red están conectados. Para echar luz sobre las conexiones y la posición de cada uno de estos actores, se aplicó la medida de centralidad de grado nodal, la cual destaca el número de lazos relacionados con un nodo, aumentando el tamaño de los nodos con más conexiones. Esta medida puede ser interpretada como la oportunidad de influir o ser influido directamente dentro de la red. Como se puede apreciar, dentro de los miembros del CMHN hay algunos que destacan por sus conexiones, como por ejemplo Alberto Baillères González, Fernando Benjamín Ruiz Sahagún, Claudio X. González Laporte, Fernando Senderos Mestre y Valentín Díez Morodo. Esto significa que el CMHN no sólo está conformado por algunos de los hombres más ricos de México sino que también son empresarios sumamente influyentes en el sector privado.

Influencia del CMHN en la economía nacional

Por otra parte, hemos hecho un intento por entender el poder económico de este grupo en términos de porcentaje de la economía nacional, tomando como representación de la misma el PIB, lo cual permite especular de manera más informada sobre su potencial influencia política en la conducción de los asuntos nacionales, particularmente en referencia a los temas de la política económica nacional. Para ello, es fundamental reconocer el rol de los consejos de administración como decisores de los destinos de las empresas, tal y como se explicó en la sección 3 de este estudio. En ese sentido, los consejeros ejercen una influencia directa sobre el capital de la empresa.

En el estudio publicado por PODER en 2011, se hizo el cálculo del valor de capitalización para cada una de las empresas con participación de miembros de este grupo y se determinó cuánto representaba la suma de estos valores como porcentaje del PIB para el año 2009. Así, se pudo afirmar que el CMHN ejerció influencia directa (no control) sobre un capital equivalente al 19.75 por ciento del PIB en ese año, e influencia indirecta (a través de vínculos familiares en primer grado) sobre el 27.01 por ciento del mismo.

Actualizando esas cifras para el presente estudio, se realizó nuevamente el cálculo del valor de capitalización de las empresas con presencia de algún miembro del CMHN en sus consejos al 31 de diciembre de 2013, como porcentaje del PIB para ese mismo año13. Dicho cálculo determinó que el CMHN ejerció una influencia directa sobre un capital equivalente al 28.39 por ciento del PIB en el año 2013. Es decir, si tomamos en cuenta el marco conceptual del ARS, en el cual se determina que es factible interpretar las relaciones entre nodos como la posibilidad de influir dentro de una red, se puede inferir que 37 personas tienen una influencia directa en un capital equivalente a casi un 30% del PIB mexicano.

CONCLUSIONES

Las élites empresariales en México han sido estudiadas desde varias vertientes, incluso en el contexto de las élites económicas mundiales. Sin embargo, es una tarea compleja alcanzar el entendimiento de su rol dentro de la economía y la política nacional. En este sentido, cobra relevancia el poder desmenuzar los distintos mecanismos mediante los cuales estos actores ejercen su influencia. Así, observar los vínculos que se establecen entre ellos a través de los espacios compartidos (por ejemplo, consejos de administración de las empresas) resulta ilustrativo. Si bien ser consejero requiere cumplir con un código de ética y discreción sobre los asuntos tratados (deber fiduciario) durante las reuniones de consejo e implica ciertas restricciones para poder participar en otras empresas del mismo sector, en México aún no hay una regulación real que limite esta participación. A modo de ejemplo, en 2013 los 10 consejeros “favoritos” de las empresas públicas (emisoras de la BMV) aconsejaban a 45 de dichas 142 compañías14.

Como se expuso anteriormente, la teoría de élites y el ARS plantean que los lugares de encuentro de los actores relevantes, tanto de la clase política como de la empresarial, son fundamentales para comprender los flujos de influencia y poder que se dan entre ellos, así como son funcionales a la cohesión de las propias élites. Es por ello que observar particularmente el CMHN es significativo, principalmente por dos motivos. Por un lado, porque se puede analizar al propio CMHN como un espacio colectivo de influencia, donde se toman decisiones y se realizan acciones conjuntas, que históricamente ha tenido un rol fundamental en la vida económica y política del país.

Y por otra parte, porque considerando los datos duros que arroja el presente estudio, es posible inferir que cuando un grupo tan pequeño tiene capacidad de injerencia sobre un capital equivalente al 28.39 por ciento del PIB nacional esto se traduce en un importante poder de interlocución con la esfera política e influencia en los procesos de toma de decisiones y construcción de políticas públicas, particularmente en materia económica. Además, si se toma en cuenta la pobreza y desigualdad imperante en México, resulta aún más llamativa esta cifra. Según el informe Panorama Social de América Latina 2013 publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la pobreza en México alcanza al 37.1% de la población, mientras que para la región en su conjunto esta cifra es de 28.2%15. Es decir que los mexicanos en situación de pobreza representan 9% más que el promedio regional.

De forma complementaria, datos del Banco Mundial indican que en 2005 el porcentaje de la población mexicana que vivía en extrema pobreza, es decir con menos de dos dólares al día, era de 47% y que este indicador aumentó 5.3% en siete años, pasando a 52.3% en 201216. En cuanto a la distribución del ingreso, la CEPAL indica que en el año 2012 el 40% más pobre tenía una participación del 17.4% en el ingreso total del país, mientras que la participación del 10% más rico se ubicó en 31.4%. Si observamos además el Índice de Desarrollo Humano ajustado a la Desigualdad (IDHD) desarrollado por las Naciones Unidas, el resultado para México en 2013 es de 0.593, un nivel debajo del promedio de los países en vías de desarrollo17.

El IDHD mide el nivel de desarrollo humano promedio de la población una vez que la desigualdad (en salud, educación e ingreso) ha sido tomada en cuenta. El puntaje obtenido por México en el Índice de Desarrollo Humano original (IDH) en ese mismo año fue de 0.775; sin embargo, la pérdida una vez realizado el ajuste por desigualdad fue significativa. En resumen, si retomamos la idea de que 37 miembros del CMHN tienen influencia directa sobre un capital equivalente a más del 28% del PIB nacional mediante el entrecruzamiento corporativo, y la ubicamos dentro del contexto aquí presentado, el resultado es aún más sugerente.

Nos permite demostrar, una vez más, que el poder económico (más allá de la propiedad de la riqueza) se encuentra altamente concentrado en unas pocas manos y esbozar un primer acercamiento a comprender los mecanismos a través de los cuales se hace efectiva esa concentración. Es razonable pensar que dicho poder económico se traduce en poder político, particularmente en cuanto a la definición de las directrices que guían la vida económica del país. En este sentido, no solamente se puede especular sobre los flujos de influencia entre el sector público y privado, sino que además se podría pensar en cuál debería ser el rol de las élite empresariales, mediante el ejemplo del CMHN, en un desarrollo integral para México, que incluya esfuerzos realmente efectivos hacia la reducción de la pobreza y la desigualdad.

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  1.  Citado por Revista Proceso el 18 de junio de 2013: www.proceso.com.mx/?p=345208. Consultado el 4 de abril de 2014
  2. http://eleconomista.com.mx/industrias/2013/07/09/ip-mexicana-invertira-27000-mdd. Consultado el 7 de abril de 2014.
  3. Sanz Menéndez, L., Análisis de Redes Sociales: o como representar las estructuras sociales subyacentes, en Apuntes de Ciencia y Tecnología, Nº 7 (Madrid: Unidad de Políticas Comparadas, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, junio de 2003) p.21.
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  8.  Basado en el capítulo introductorio del Análisis de la presencia del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios en la Red Corporativa Mexicana 2009 (RCM2009), elaborado por Ana Catalina García de Alba Díaz, PODER, México, 2011.
  9. Ortiz Rivera, A., Juan Sánchez Navarro. Biografía de un Testigo del México del Siglo XX, (México: Editorial Grijalbo, 1997).
  10. Ibíd.
  11. Alba Vega, C., Empresarios, política y sociedad en América Latina: el caso de México, en Política y Sociedad. Vol. 9. No.17 (octubre, 2010): 13-67.
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  13. Según datos del INEGI al cierre del cuatro trimestre de 2013, el PIB se ubicó en 16,695,948 millones de pesos (MXN). www.inegi.org.mx/sistemas/bie. Consultado el 28 de marzo de 2014.
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  16. http://datos.bancomundial.org/pais/mexico. Consultado el 4 de abril de 2014.
  17. http://hdr.undp.org/en/countries/profiles/MEX. Consultado el 4 de abril de 2014.

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